"El sueño es lo opuesto a la vigilia y ambos deben coexistir en el mismo animal. Ninguna criatura puede moverse siempre y de manera continua". – Aristóteles, siglo IV a. C.
Aristóteles sabía que el sueño es una necesidad fundamental. Más de seis siglos después, la ciencia moderna ha confirmado que el sueño adecuado es esencial para nuestro cerebro, nuestro cuerpo y toda nuestra sociedad. No dormir lo suficiente tiene graves consecuencias en el rendimiento mental, la salud física, el estado de ánimo y la seguridad. En esta serie de tres partes, hablaré sobre los peligros de no dormir lo suficiente, así como las medidas que puede tomar de inmediato y que le ayudarán a notar una diferencia.
Todos sabemos que dormir poco nos hace sentir somnolientos, pero el impacto en el rendimiento mental es más serio de lo que imaginamos. El sueño insuficiente (ya sea porque ha pasado una noche en vela o porque se ha visto obligado a acortar el sueño durante varias noches) tiene un impacto negativo en casi todos los aspectos del pensamiento, incluyendo la atención, la memoria, el razonamiento y la toma de decisiones.
Cuando no duerme lo suficiente, probablemente notará que le resulta difícil concentrarse. Los estudios han confirmado que la atención y el estado de alerta disminuyen de manera drástica con el sueño insuficiente. En un metaanálisis de 2024 que incluyó 44 estudios, los investigadores observaron que solo una noche de sueño de aproximadamente cuatro horas (en comparación con las cerca de ocho horas habituales) llevó a un aumento significativo de la somnolencia subjetiva y empeoró la atención sostenida en las tareas. Además, los tiempos de reacción se ralentizaron y los participantes experimentaron más lapsos breves de atención. Esto significa que incluso una sola noche corta puede hacerlo menos receptivo.1
Con la pérdida continua de sueño, nuestra memoria de trabajo y razonamiento lógico también disminuyen. Nos resulta más difícil resolver problemas, concentrarnos en reuniones o en clase, y aprender material nuevo. La consolidación de la memoria, que ocurre principalmente durante el sueño, también se ve alterada, por lo que retenemos menos de lo que estudiamos o experimentamos si no permitimos que nuestro cerebro descanse lo suficiente.2
Además, si no duerme lo suficiente, es más propenso a tomar riesgos y cometer errores de juicio. Lo que es aún más peligroso es que normalmente no somos buenos jueces de nuestro propio deterioro. Nuestros cuerpos pueden adaptarse, pero eso no necesariamente es algo bueno cuando se trata de la privación de sueño. Diversos estudios han descubierto que las personas que sufren privación crónica de sueño muestran un deterioro progresivo en la atención y la velocidad de reacción, pero califican su propia somnolencia como solo leve o moderada.3 Por eso alguien puede insistir en que está bien para conducir o trabajar mientras comete muchos errores. ¿La única solución? Calidad del sueño. No puede seguir adelante indefinidamente sin consecuencias.
Este tipo de estrés en su cerebro también puede llevar a lo que llamamos “microsueños”. Se trata de episodios muy breves de sueño real que ocurren de manera involuntaria (¿recuerda cuando se quedó dormido por unos segundos durante una conferencia o frente al computador?). En esos momentos, su cerebro básicamente se apaga, y si esto ocurre durante una tarea crítica (como conducir u operar maquinaria), los resultados pueden ser desastrosos y mortales.
¿Cuál es la conclusión? Su cerebro necesita suficiente sueño (para la mayoría de los adultos, eso significa entre 7 y 9 horas cada noche) para funcionar de manera óptima. Si no duerme lo suficiente, pensará más despacio, recordará menos y probablemente no rendirá al máximo en sus capacidades intelectuales.
Aquí tiene tres recomendaciones para optimizar su rendimiento mental con una mejor calidad de sueño:
1. Priorice el sueño antes de afrontar tareas importantes: Si tiene un examen importante, una presentación o un proyecto, procure descansar bien la noche previa. ¡No se desvele toda la noche! Puede que sienta que está estudiando más, pero su capacidad para aprender y recordar la información será mucho mejor si duerme. Trate el sueño como una parte esencial de la preparación para actividades que exigen esfuerzo mental, ¡porque lo es!
2. Mantenga un horario de sueño constante: Este es un consejo que doy repetidamente, porque su cerebro funciona mejor con un ritmo regular. Acostarse y levantarse a las mismas horas cada día ayuda a asegurarse de que obtiene el descanso de calidad que necesita para sentirse (¡y estar!) alerta durante el día. Evite horarios de sueño drásticamente irregulares, ya que pueden confundir su reloj biológico.
3. Use las siestas de forma estratégica: Si está somnoliento y tiene problemas para concentrarse, una siesta corta (¡solo 15 a 20 minutos!) puede recargar su cerebro para un rendimiento a corto plazo. Sin embargo, evite las siestas largas o a última hora de la tarde que puedan interferir con su sueño nocturno.
El Dr. Teofilo Lee-Chiong es un especialista en medicina del sueño altamente capacitado, Profesor de Medicina en la Escuela de Medicina de la University of Colorado Denver y Profesor Titular de Medicina en National Jewish Health en Denver, Colorado. El Dr. Lee-Chiong es autor de varios libros sobre medicina del sueño.