Una mascarilla que se ajuste correctamente es clave para garantizar un uso cómodo Aquí tiene algunos consejos que pueden ser de ayuda1,2:
1. Use la mascarilla del tamaño más pequeño que se ajuste correctamente sin causar molestias.
2. El arnés debe quedar fijo pero no demasiado apretado, ya que no es necesario un ajuste excesivo. Si tiene fugas y su mascarilla tiene un brazo frontal o una función de ajuste, ajústelos primero. Luego, intente aflojar el arnés si las fugas persisten.
3. Si las fugas persisten después de ajustar el arnés, retire suavemente la almohadilla, sepárela del rostro y permita que se reposicione de forma natural.
4. La almohadilla no debe ejercer presión excesiva sobre el rostro. Si es así, su arnés está demasiado apretado.
5. No obstruya el puerto de espiración ubicado entre la mascarilla y el tubo de conexión. Oriente el puerto lejos de su compañero de cama.
6. La mascarilla debe ajustarse mientras está acostado en posición de dormir y con el aire soplando a la presión prescrita.
7. Marque las correas del arnés con un rotulador permanente para recordar dónde deben sujetarse.
8. Quite la mascarilla sujetando suavemente el armazón y pásela por encima de la cabeza o use los clips de liberación rápida. Si su mascarilla tiene un tubo corto incorporado, para evitar daños en la mascarilla y el tubo, no retire la mascarilla tirando del tubo corto.
9. Considere pasar el tubo sobre el cabecero de la cama para evitar que la mascarilla se desajuste.
10. Si su mascarilla se ajustó con las prótesis dentales puestas, es posible que no le quede bien sin ellas.